viernes, noviembre 06, 2009

La Caverna


Después que él estúpido se alejó del teatro mágico cargando en sus brazos a la divina "Verdad" y estando exhausto, colocó a su grandiosa Compañera a un costado de él y entre sus brazos durmió, quedando placido al lado de su fiel acompañante. Así fue como él estúpido en su sueño cayó en otro profundo sueño y así fue cayendo de sueño en sueños, como si fuese cayendo en un reverberado sueño, el cual era como un precipicio sin fin en su intrínseco sueño. Ya una vez que atravesó con su sueño el túnel del espacio - tiempo, llegó hasta un planeta llamado Tierra y despertó con brisas y ventiscas entre la vegetación marina, respiró profundo y abrió los ojos en su primera experiencia corpórea, luego caminó a lo largo de la playa, se entrometió entre la fuerte marea de las enérgicas olas, experimentó un sin fin de sensaciones que le hicieron sentir la fuerza de la materia y más aún su ignorancia frente a la diversidad de la existencia.
Siguió caminando y ya luego atravesó las dunas sintiendo aspereza en su garganta y como pudo llegó hasta una pequeña vertiente de agua dulce, para luego beber de ella, y sintió en su rostro la refrescante sensación del agua cristalina. Más tarde se topó con una casa y sus habitantes muchas preguntas a él le hicieron, y él no pudo contestarles pues no entendía su complicado idioma, mas él estúpido siguió caminando solitario y callado por los senderos de su destino que le esperaba en este nuevo sueño. Cruzó variados desiertos caminando con sus pies descalzos entre rocas y arenas, también cruzó junglas y calabozos pues nadie sabía quien realmente él era, llegó hasta la gran ciudad y por las calles de la vendimia anduvo muchos años percibiendo a la gente ególatra, egoísta y manipuladora.
A cada uno de Ellos observó, a los que él tuvo cerca, y a cada uno de Ellos les sacó una radiografía en esencia y las manejaba en su mente como archivo con los claros matices de cada persona.
Sin encontrar a alguien que le acompañara en su vorágine de la existencia, tejió una gran telaraña de letras para dejar un rastro a quién realmente quisiera acompañarle y entrar en la Caverna de su Soledad y así Ella conociera la diferencia entre lo que es la Vida y la Existencia. Mas el primer secreto sería, sentir por la humanidad Misericordia y no Piedad como muchos lo hacían. "No sientas Piedad por tu familia, empieza a sentir Misericordia por Ellos y deja de lado a las Emociones, es el primer paso para elevar tu Nivel de Conciencia".
Cierzo

9 comentarios:

Arantza G. dijo...

¿No te parece que en este mundo asquerosamente egoista, a menudo olvidamos la Humanidad convirtiéndonos de despojos de carne con ojos que solo miran el propio ombligo; seres sin sentimientos?
Un beso amigo, siempre fiel a mis poesías. Gracias.

Mayte dijo...

Tus escritos siempre traspasan más allá de la razón, se ponen llenos de realidad.

Besos querido amigo.

Siempre cerca.

myself dijo...

Siempre cuando te leo, querido amigo, me hacen pensar tus letras y esto no és solo para los locos...és para los cuerdos.
Cuanta falta hace este texto a más de un humano.
Besines, besines.

Anónimo dijo...

EN ESTO ENCUENTRO UN CAMINO,QUE ALGO ME INDICA QUE ES EL AUTENTICO.COMPARTE SIN MIEDO EL ITINERARIO SI LO CONOCES,SOLO SABRAN SEGUIRLO QUIENES LO ENTIENDAN.

MARAVILLOSA TU ESCRITURA MAGICA. LA LOCURA ES UNA REACCION SANA DE LA MENTE,ANTE UNA SOCIEDAD ENFERMA.

Poetiza dijo...

Me has llevado con tus letras hasta la entrada de la Caverna y decidida entro para perderme en tus letras llenas de verdades y magia amigo. Un placer leerte, te dejo un beso, cuidate.

MaRieLa In ChAiNs dijo...

El cambio de lo material a lo espiritual... ¿quién va a dejar sus pocas comodidades por un ideal o algo más allá?, primero hay que profundizar, como el "estúpido" de tu relato, dejarse sumergir más y más...


Bites & Bloody Kisses.

EMBRUJADA dijo...

Hoy vengo a dejarte mis besos y mis cariñitos..
Muakkkksss

Embrujada...

Anónimo dijo...
Este comentario ha sido eliminado por un administrador del blog.
Adrianina dijo...

Hola querido HUAYAT: Cuanta razón en tus palabras. En estos días con las tristes bodas de oro del 50 aniversario de la Declaración de los Derechos del Niño me hacía esas mismas reflexiones.
No se trata de dejar lo que hemos conseguido con trabajo y esfuerzo de lado, sinó el aportar nuestro granito de arena.

Excelente texto. Huayat poeta y ensayista.

Beso grande para vos.:-)