domingo, septiembre 19, 2010

De Què?.


De qué sirve ser él que soy, sí contigo no estoy . . .




domingo, septiembre 12, 2010

Adrenalina


Permiteme rozar tus muslos con mis palmas y a la vez otorgarte suaves masajes con las yemas de mis dedos en tus deleitantes nalgas para luego trasladarme hasta tus bragas entremetiéndome en tu entrepierna y poder sentir tu húmeda vulva mientras con mi dedo pulgar acaricio tus pèlvicos bellos sintiendo tus ondulantes movimientos pidiendo, rogàndome que me adentre en tus suaves carnes y pliegues, sì, sì, sì me ruegues, me pidas que por favor te lo . . . y yo siendo criminal contigo besar tus labios y cuello hasta llegar a las areolas de tus pezones encendidos en tu tan jadeante aroma, siguiendo con mi ondulante lengua por tu ombligo hasta tomarte fuertemente de tus nalgas paseando mi lengua en tu tan incitante zona, tomarte, tomarte, tomarte y beber de tu embriagante éxtasis femenino que tanto me disloca, pasear, rozar con mis labios y lengua tu estrèpitante hendidura que palpita para que yo te lo . . . . mientras muerdes tus labios sintiendo mi fulgurante varonil presencia que tanto te gusta y ya después de no poder resistir dejártelo caer para que con tus movimientos de caderas te lo engullas todo, todo, todo dentro de ti y sentir, escuchar tus sensuales quejidos y como tus manos arañan mis rodillas mientras me apodero de tu cintura para encajarte todo, todo, todo, toda mi dureza causada por tu templanza femenina que deleita mi hombría satisfaciendo tu tan húmeda zona y ya después apoyar mis manos en el suelo para poseerte en esa adrenalìnoica posición y todo lo mío te lo comas , , ,
Cìerzo

miércoles, septiembre 08, 2010

Comerte

Comerte, comerte y volver a comerte, besando tus labios, tus labios en frenesí sorbiendo mi candor mientras remuevo todo, todo, todo tu tan exquisito húmedo interior . . .

Tus nalgas al aire mientras revoloteo con mis dedos en tu dichoso botón marrón y con mi otra mano te doy suaves empujones en tus nalgas para que me devores cada vez más en aquella tan singular posición, mientras devoro con mis labios tu tan candil y maravilloso corazón.

Comerte, comerte, comerte entera hasta que ya no resistas más y en tus labios me hagas estallar en nuestro gran terrible temblor y en mi pecho puedas descansar con los aleteos de tus embriagantes suspiros diciéndome que muy satisfecha estás.

Comerte, comerte, comerte . . .
Cìerzo