jueves, septiembre 15, 2011

Sin nada que hacer

Había tenido 3 abortos psicoterapeutas con una hermosa mujer, la primera fue rubia, la segunda fue morena y la última era trigueña y las tres veces aborté la idea de convertirme en uno de ellos, sí uno de ellos, de esos mismos seres que aborrecía por su exagerada petulancia. En el primer aborto estaba la idea de convertirme en escritor y poeta, en el segundo aborto estaba la idea de convertirme en revolucionario y entregar mi vida por la causa del pueblo y en el tercer aborto la idea era en convertirme en un respetado miembro de la sociedad masónica. Las 3 veces que aborté, sepulté los restos de las ideas en mi huerto personal de vasenicas de hule con aleación de madera.
Uff de acordarme de mis dolores pre y post abortorios se me retuerce el tuétano, pero previamente me sedaba con unas cuantas copas de brandy, ron, chicha de ajìes, mezcal y a veces me comía algunos panes amasados de mi vecina la cliflada, la cliflada era bondadosa, pero cliflada, me comía sus panes para amortiguar el golpe en mi estomago por el hecho de tener que beber grandes cantidades de alcohol para resistir mis abortos psicoterapèuticos.
Ahora que ya tengo 4 años ya no pienso en abortos psicoterapeutas y estoy preparado para asistir al pre kinder y después seguir una carrera estudiantil. Sólo espero que estos desgraciados que gobiernan nos otorguen la educación gratuita para yo así conseguir un titulo universitario e irme a trabajar a algún ministerio y ganarme la plata caga'o de la risa, jo, jo, jo, jo, joooooooooooooo.
Cierzo



3 comentarios:

RELTIH dijo...

FULLLL, BACANO, ME TRAMA EL CIERRE, PORQUE CREO QUE ES EL 4 ABORTO, JOJOJOJOJOJO.
UN ABRAZO

Mayte dijo...

Ayyyy.....que cosas tiene la vida ;)

Besos.

Andri Alba dijo...

Sólo hace falta llegar...