viernes, enero 27, 2012

Escena III

Al rato de beber otros tragos durante la noche y deleitarse con los picadillos que Ella preparó, cayeron al torbellino amoroso del vórtice de las sábanas en donde el seudo vampiro se alimentó del cuello, brazos, muslos y todas las zonas erógenas de la supuesta bruja que había conocido en uno de sus azares existenciales. Al despertar a la mañana siguiente el seudo vampiro notó unas picaduras en su brazo derecho, le preguntó a Ella y Ella respondió: Deben haber sido algunos insectos nocturnos.
El aparente vampiro se quedó tranquilo con sus picaduras en su brazo sin sospechar que durante él dormía en la noche, la Bruja le había inyectado el antídoto para contrarrestar la pócima del veneno muy especial que le había dado en el primer trago que Ella preparó para él y así continuaron conociéndose en el vergel de las sensaciones que ellos mismos creaban para su entorno y así acicalarse la piel con besos, caricias y escalofríos sentimentales en su juego amatorio.
Cierzo

3 comentarios:

ReltiH dijo...

FULLLLL, LA BAINA VA BIEN!!! VOLVERÉ POR LA 4 .
UN ABRAZO MI PANA

Yemaya dijo...

Mmmm, me gustaaaaaa!!!.
Besos susurrados cálidamente

Mayte dijo...

Sensual como siempre.

Un beso. ;)